INTRODUCCIÓN

La ecografía utiliza ondas de sonido de alta frecuencia para producir imágenes de órganos internos y de tejidos. Esta técnica esta basada en la emisión y recepción de ondas de ultrasonido, y las imágenes se obtienen mediante el procesamiento electrónico de los haces ultrasónicos (ecos) reflejados por las diferentes interfases tisulares y estructuras corporales.

A fin de obtener, comprender e interpretar correctamente las imágenes obtenidas mediante ecografía, son precisos unos conocimientos básicos acerca de los principios físicos que intervienen en la generación de imágenes por este método diagnóstico.

CONCEPTOS PREVIOS

Antes de entrar a fondo en el funcionamiento del ecógrafo necesitamos conocer la respuesta a varias preguntas:

¿Qué es un sonido?

Los sonidos son el resultado del recorrido de la energía mecánica a través de la materia en forma de una onda que produce alternativamente los fenómenos de compresión y rarefacción (fig 1).

FIGURA 1 BASES

Figura 1.

¿Cómo se define un sonido?

Se definen por tres características: frecuencia de vibración, longitud de onda y velocidad de propagación (fig 1).

- Frecuencia: Es el número de ciclos completos por unidad de tiempo y se mide en Hertzios (Hz), de manera que 1Hz = 1 ciclo por segundo. En el ser humano la capacidad de audición se limita al área más baja de ese rango, el que oscila entre 20 Hz y 20.000 Hz.

- Longitud de onda (l): Es la distancia entre el comienzo, o pico, de la compresión de un ciclo y el siguiente.

- Velocidad: Es la rapidez con la cual las ondas de sonido viajan a través de un medio específico (velocidad = frecuencia x longitud de onda).

¿Qué es un ultrasonido?

Los ultrasonidos se definen como sonidos con una frecuencia mayor de 20.000 ciclos por segundo (20.000 Hz), es decir, que se encuentran por encima de los límites audibles (fig 2).

Figura 2

Figura 2